Tag Archives: Iran

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Irán vuelve al juego

Por Témoris Grecko (publicado en PROCESO, 24 de enero del 2016) Con el petróleo de referencia Brent a 28 dólares por barril ($20 la mezcla mexicana), en los países que dependen de la exportación de hidrocarburos de América Latina se … Continue reading

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Guerra vs Estado Islámico: Los motivos ocultos de la gran coalición

Por Témoris Grecko “2016 será el año de la gran victoria final”, proclamó en la ciudad de Ramadi el primer ministro iraquí, Haider al Abadi, “cuando la presencia de Daesh (siglas en árabe de la organización autodenominada “Estado Islámico”) en … Continue reading

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Guerra vs Estado Islámico: Fuego entre aliados

Por Témoris Grecko (publicado en Proceso 28/nov/2015) En Medio Oriente, el principio de “el enemigo de mi enemigo es mi amigo” sólo sirve para hacer reír a la gente. No lo han seguido muchos a lo largo de la historia … Continue reading

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Viajar para conocerse. Israelíes e iraníes traban amistad

Nada mejor que encontrarse con los otros para derribar los prejuicios Columna Fronteras Abiertas, de Témoris Grecko Publicado en National Geographic Traveler Latinoamérica, mayo de 2012 Si la gente pudiera y quisiera viajar daríamos pasos inmensos hacia un mundo en … Continue reading

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Israel-Irán: Signos de guerra

Por Témoris Grecko / Beirut (publicado en Proceso, 13 de noviembre de 2011) El último reporte del Organismo Internacional de la Energía Atómica (OIEA) sobre el programa nuclear iraní, presentado el martes 8, no destaca tanto por sus hallazgos como … Continue reading

Iran murders opposition demonstrator

If there is a hell, Iran’s Supreme Leader Khamenei, President Ahmadinejad and all those pious hypocrites have booked torture chambers to receive special treatment there. Zahra Bahrami was detained for demonstrating against the Islamic regime and then falsely accussed of drug-trafficking. She was hanged today. Shame!

29 January at 14:59 ·  ·  ·  · Share
    • Maria Gąsior ‎:(((

      29 January at 15:34 · 
    • Kamilla Gruenewald murderers!

      29 January at 15:43 ·  ·  1 person
    • Núria Prat Orriols No words!!! They should be the ones hanging there, plus 9 more we all know !!!!

      29 January at 15:57 ·  ·  1 person
    • Témoris Grecko Nine more?

      29 January at 16:17 · 
    • Núria Prat Orriols Sorry, they are twelve! You know what I’m talking about, don’t you?

      29 January at 16:23 · 
    • Témoris Grecko eh… nop! but you’ve got a long black list, eh?

      29 January at 16:24 · 
    • Mary Zuñiga-Chavez They’re in a rush to silent the dissident voices, they’re afraid the fire of Egypt will get to them.😦 my thoughts are with all those heroes and their families. Thanks for sharing Témoris.

      29 January at 16:34 · 
    • Pablo Pérez Let´s hope the momentum of Tunez and Egypt lasts…

      29 January at 16:48 · 
    • Agnes Merat shame…

      29 January at 18:04 · 
    • Nematzi Rix Shame on them!

      29 January at 19:21 · 
    • Larry Roberts I just don’t know what to say. Such mixed emotions. Anger is predominant. I live in a country of huge contradictions and growing ignorance, and I often think of what will come of us. Then I become aware of these atrocities. Individuals with the courage of their convictions. Imagine that. The courage of one’s convictions resulting in death. I am but a coward in comparison………

      29 January at 21:01 · 
    • Liliana Martinez In Iran; exist and breathe is suspicious. To be a filmmaker; a crime like Jafar Panahi (he deserves jail for shoot everyday life) . I cannot expect less than this if they acussed an innocent women for drug-trafficking! I`m sick of the crap of pseudo islamic revolution!

      30 January at 00:01 · 
    • Larry Roberts

      So what is the human condition? What is the root cause of suffering and deprivation? It has been a condition of human existence from the beginning of time. It is the law of supply and demand that is used an often isolated to economics? There is a limited supply of what it takes to obtain the “life of luxury.” An air conditioned palace, the beaches of Rio, multi-million $ home on a remote lake in the pristine mountains of Montana, 750i BMW? You get the point. Those who have these things. Who are they? How did they get there?

      My lengthy hypothesis of the human condition? Not fully developed yet. However: The human condition; physiological; psychological; sociological; economical. THE evolution ergo adaptation necessary for our continued existence is regulated. Self-regulated? Supreme-being regulation? Blood descendant regulation? Every living creatures actions and reactions have a purpose.

      The accumulation of wealth in the hands of the few. The perceived “life of luxury” can be purchased. Limited supply, limitless demand.
      The human condition is adaptable. A village, a society, a common religion. Adaption to one’s place in the world. Supply/demand. Demand little i.e., food, shelter, family, safety. Adaptation.

      Armies, religious control, indoctrination, oppression, propaganda, fear. An external force exacerbating while inhibiting the adaption to the human condition.

      30 January at 00:29 · 

 

Nazanín Amirián: una iraní irreductible

Columna Fronteras Abiertas, de Témoris Grecko

Publicada en National Geographic Traveler Latinoamérica, diciembre de 2010.

***

 

Nazanín Amirián era todavía una niña cuando vio una masacre por primera vez en su vida. Ocurrió justo debajo de su casa, en una plaza de la ciudad de Firuzabad, a 60 kilómetros de la histórica Persépolis, en el centro de Irán. La gente había acudido a manifestarse contra la dictadura del Sha y el ejército disparó contra ella. Eran las siete de la mañana y la pequeña Nazanín estaba saliendo rumbo a la escuela: “Encontré zapatos y cadáveres, y había voces que se quejaban debajo de los cadáveres”.

 

Se comprometió en la causa por ganar libertades democráticas. A los 16 años se afilió a organizaciones de izquierda, para las que trabajaba en el bachillerato escribiendo consignas en las paredes, repartiendo folletos y contrabandeando libros prohibidos, hasta que las autoridades escolares la descubrieron y expulsaron. A principios de 1978, cuando las marchas de protesta se hicieron más frecuentes y violentas, su padre la envió a España. “Te van a meter a la cárcel y ahí te van a violar”, advertía.

 

Ella es uno de los personajes más apasionantes que he conocido en mis viajes. Fue en Barcelona, en junio de 2010, cuando Nazanín accedió amablemente a presentar mi libro “La Ola Verde. Crónica de la Revolución Espontánea en Irán”, sobre la crisis política post-electoral de 2009. Por coincidencia, el personaje principal de mi reportaje, una joven de 25 años, también se llama Nazanín, y la de ahora se identificó muchísimo con ella: “Me acordé de mí misma en la revolución de 1979”.

 

En buena medida, esta Nazanín parece seguir siendo la muchacha de aquellos tiempos: bajita y guapa, es entusiasta, espontánea, graciosa, sencilla. E idealista. La diferencia es que, tres décadas después, ostenta un doctorado en filosofía y es autora de 17 libros de muchos temas: literatura persa, la mujer iraní, el Medio Oriente actual, etcétera. Me regaló la hermosa edición que hizo del “Rubaiyat” de Omar Kheyyam, que ella tradujo y al que le añadió un estudio académico.

 

Con fortuna, la Nazanín de mi libro, que ahora vive en Teherán, tendrá mejor suerte política que la de Barcelona. Esta última, después de ocho meses en España, regresó a Irán y contribuyó a darle el último empujón a la dictadura del sha. Pero eran tiempos de guerra fría y las potencias occidentales temían que Irán cayera en la órbita soviética. “Washington, Londres y París decidieron apoyar al ayatolá Jomeiní”, recuerda. “Las radioemisoras occidentales eran la fuente de noticias de la oposición, y ahí reproducían los discursos de Jomeiní y lo llamaban líder de la revolución”.

 

En las primeras manifestaciones contra el sha, dirigidas por partidos laicos, las mujeres no llevaban velo. Cuando los islamistas del ayatolá empezaron a tomar el control del movimiento, en octubre de 1978, “llegaban a las marchas con miles de chadores (un vestido negro holgado que cae de la cabeza a los pies y sólo deja ver el rostro) y golpeaban con cadenas a quienes no quisieran usarlo, incluso echaban ácido a la cara de algunas porque decían que eran ‘corruptas en la tierra’”.

 

Tras la caída del sha, Jomeiní y sus secuaces se apoderaron del nuevo régimen, con la connivencia del Partido Comunista, que les había brindado su apoyo al presentarse una nueva amenaza: desde Irak, Sadam Husein lanzó una invasión. Mientras tanto, las mujeres, que habían jugado un papel fundamental en la revolución contra el sha, “descubrimos que no sólo no habíamos ganado libertades políticas: ahora nos habían quitado las libertades individuales”, dice Nazanín. Ya no se podían vestir como se les antojara. Una nueva ley las obligaba a cubrirse el cabello con un velo, so pena de recibir una multa de 800 euros (en un país con salario medio de 250 euros al mes), de cárcel por reincidencia, e incluso de pena de muerte.

 

En 1983, un agente del servicio secreto británico declaró que los comunistas conspiraban para tomar el poder con apoyo soviético. Ese mismo día, el régimen detuvo y ejecutó a miles de miembros del Partido Comunista, incluidos amigos de Nazanín, quien también militaba en él. “Quise pasar a la clandestinidad, pero no había dónde esconderse”. La única vía de escape era entrar clandestinamente en Pakistán, “pero los traficantes de personas a veces asaltaban, violaban y mataban a quienes debían sacar de Irán, o los entregaban a las autoridades”. La joven de 23 años pensó que “era mejor morir en la frontera que ser torturada en la cárcel”.

 

Consiguió salir y volar al aeropuerto barcelonés de El Prat, donde el jefe de migración la acusó a ella y a sus compañeros de ser terroristas y quiso enviarlos de regreso a Irán. Montaron una huelga de hambre, consiguieron la atención de la opinión pública, del parlamento catalán y del presidente Felipe González, y fueron admitidos.

 

Nazanín se las arregló para trabajar lavando platos, estudiar ciencias políticas hasta alcanzar el doctorado, y además realizar actividades con respecto a su país, como organizar manifestaciones y publicar el boletín semanal “Irán Actual”. Hoy es profesora en dos universidades y da cursos en varias más

 

Sin embargo, la otra Nazanín, la que describo en mi libro, y millones de mujeres iraníes siguen atrapadas allá, sujetas a la opresión de la dictadura religiosa. “No logran someterlas”, acota la Nazanín de Barcelona. Recuerda entonces que, en la historia del pueblo persa, la participación femenina en la vida pública ha sido intensa. La Organización Democrática Internacional de la Mujer, primera agrupación feminista de ese alcance, fue fundada en 1918 por personas de Estados Unidos, Francia, Dinamarca e Irán. Hoy en día, pese al desagrado que tiene el régimen por la cultura laica, han sido las mujeres iraníes quienes han logrado establecer academias de música, galerías de arte y compañías editoriales.

 

Y son ellas quienes nutren las filas de los movimientos de oposición, quienes se ponen al frente cuando hay que enfrentar a la policía y los milicianos fanáticos. Yo mismo las vi.

 

“Esa es la cultura de la mujer iraní”, reflexiona Nazanín. “Desde hace miles de años. No es de sometimiento. Es de lucha”.