Tag Archives: Israel

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Israel: La criminal manipulación de Netanyahu

Por Témoris Grecko /publicado en Proceso del 13 de julio de 2014. Dieciocho días de angustia que terminaron en tragedia, a raíz del secuestro de tres adolescentes judíos por palestinos, generaron un nivel de crispación en la sociedad israelí no … Continue reading

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Franja de Gaza: Tregua de cristal

Por Témoris Grecko / Barcelona (publicado en la revista Proceso 25-nov-2012) Aterrorizado en su hogar de la ciudad de Gaza, el ingeniero mecánico palestino Ahmed al Arabi habló con Proceso vía telefónica, al mediodía del miércoles 21. Su barrio, Tel El … Continue reading

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Dahiya on Gaza

Many influential Israelis are calling their army to implement “dahiya” in a land attack on Gaza. But what’s Dahiya? Here’s Wikipedia: “The doctrine is named after a southern suburb in Beirut with large apartment buildings which were flattened by the … Continue reading

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Invading Gaza

Reuters’ Dan Williams looks at how a ground invasion of Gaza would be different from Operation Cast Lead four years ago: Big armored bulldozers with blades tall enough to plow through houses and carve a path for tanks and infantry … Continue reading

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Viajar para conocerse. Israelíes e iraníes traban amistad

Nada mejor que encontrarse con los otros para derribar los prejuicios Columna Fronteras Abiertas, de Témoris Grecko Publicado en National Geographic Traveler Latinoamérica, mayo de 2012 Si la gente pudiera y quisiera viajar daríamos pasos inmensos hacia un mundo en … Continue reading

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Israelíes rompen el silencio

Veteranos de guerra israelíes nos llevan de viaje a la realidad de la ocupación en Palestina Columna Fronteras Abiertas, de Témoris Grecko Publicado en National Geographic Traveler Latinoamérica, diciembre de 2011 En Tailandia conocí a una periodista que se dedicaba … Continue reading

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Israel-Palestina. La maldición de tierra santa

LA MALDICIÓN DE TIERRA SANTA La vida en los territorios palestinos ocupados transcurre entre nubes de gas lacrimógeno y la acumulación de agravios Por Témoris Grecko / Publicado en Esquire Latinoamérica, noviembre 2011. Entre los sillones que ocupan Subhiah Abu … Continue reading

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Israel-Irán: Signos de guerra

Por Témoris Grecko / Beirut (publicado en Proceso, 13 de noviembre de 2011) El último reporte del Organismo Internacional de la Energía Atómica (OIEA) sobre el programa nuclear iraní, presentado el martes 8, no destaca tanto por sus hallazgos como … Continue reading

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Palestina-Israel: cuando los extremos se tocan

Por Témoris Grecko (publicado en Proceso, 21-oct-2011) La liberación del soldado israelí de 25 años Gilad Shalit, el martes 18, después de sufrir un secuestro de cinco años y cuatro meses a cargo de la milicia islamista palestina Hamás, y de … Continue reading

Palestina: La Intifada que viene

Por Témoris Grecko (publicado en Proceso, 4 de agosto de 2011)

El ejército israelí está preparando sus unidades militares y a los comités civiles de seguridad de los asentamientos judíos en Cisjordania para enfrentar “desórdenes masivos”, a partir del día 20 de septiembre, como parte de las movilizaciones que se preparan en apoyo de la solicitud de incorporar a Palestina como Estado miembro de las Naciones Unidas. Ya el 8 de agosto, el ministro israelí de Exteriores, Avigdor Lieberman, había asegurado que los palestinos planeaban causar “derramamiento de sangre como nunca antes hemos visto”.

Un documento filtrado el martes 30 de agosto indica que desde hace semanas los soldados están entrenando a los grupos de colonos y entregándoles granadas de aturdimiento y gas lacrimógeno, los cuales podrán ser utilizados contra los manifestantes si ellos traspasan delimitaciones trazadas en mapas alrededor de los asentamientos; un segundo grupo de líneas, igualmente invisibles sobre el terreno, pero llamadas “rojas”, marcará las áreas en las que los soldados dispararán contra las piernas de los palestinos que las invadan.

Esta información acompaña a una serie de advertencias encaminadas a desmotivar a la Autoridad Nacional Palestina (ANP) en su esfuerzo por obtener el reconocimiento del organismo internacional: el gobierno israelí está retrasando la entrega de 380 millones de shekels (106 millones de dólares) que debe a la ANP por las cuotas aduanales que recaba en su nombre, mientras que Estados Unidos ha amenazado con “medidas punitivas” si los palestinos presentan su solicitud a la ONU, como cortarles la ayuda financiera que les da, equivalente a un 12% del presupuesto de la ANP.

RETOS PARA NETANYAHU

El gobierno israelí del primer ministro Binyamin Netanyahu enfrenta este reto en un momento complicado: internamente, un enérgetico movimiento civil inspirado en la insurrección egipcia de la plaza Tahrir y en la de los “indignados” de la madrileña Puerta del Sol (y que el 12 de agosto sacó 300 mil personas a las calles en varias ciudades israelíes, en un país de sólo 7 millones de habitantes), ha exigido una serie de reformas para reducir la creciente brecha entre ricos y pobres, y al cierre de esta edición se proponía superarse a sí mismo en una “Marcha de un Millón” de israelíes, convocada para el sábado 2 de septiembre.

En otro flanco, aparece la crisis desatada en la franja de Gaza el 18 de agosto, cuando un comando del grupo palestino Comités de Resistencia Popular se infiltró en el Sinaí egipcio y, por esa ruta, en territorio israelí, donde atacó vehículos civiles y militares. Así pudo matar a ocho personas y herir a 40, a cambio de perder a 10 de sus miembros. A eso siguieron diez días de ataques aéreos israelíes respondidos por lanzamientos de cohetes artesanales palestinos, que dejaron 26 muertos en Gaza y uno en Israel.

Tras una serie de declaraciones de cese el fuego, se impuso una tensa calma que nadie se atrevía a asegurar que duraría. La consecuencia más grave para Israel, sin embargo, fue el daño a las relaciones con Egipto. La alianza con este país árabe, cimentada en los acuerdos de Camp David de 1977, mediante los que Israel devolvió el Sinaí a cambio de seguridad en su frontera sur, parece estar amenazada desde la caída del dictador Hosni Mubárak, el 11 de febrero. Aunque el depuesto mandatario fue reemplazado por una junta militar compuesta por sus propios compañeros de armas, el proceso político que impulsó la revolución de la plaza Tahrir fuerza a los oficiales a ser más sensibles al estado de la opinión pública.

Ese 18 de agosto, según la versión egipcia, las unidades israelíes que perseguían a los comandos palestinos invadieron territorio del Sinaí y mataron a seis soldados y policías egipcios que defendieron la frontera. El gobierno israelí no admitió responsabilidad directa pero prometió una investigación. Tras un momento de mostrar dientes, en el que la junta militar egipcia amenazó con retirar a su embajador en Tel Aviv, el primer ministro Netanyahu realizó el inusual gesto de admitir que “lamentaba” las muertes egipcias, tras lo cual un enviado suyo fue secretamente a El Cairo para limar asperezas.

Ambos gobiernos llegaron a un arreglo sorprendente: aunque el Sinaí está bajo soberanía egipcia, Israel sólo accedió a firmar los acuerdos de Camp David sobre la base de la desmilitarización de la zona, que es patrullada por una fuerza internacional y monitoreada desde el aire por los estadounidenses. Sin embargo, esta situación ha permitido que prolifere una serie de bandas armadas, desde criminales y tribus beduinas fuera de control hasta grupos islamistas y organizaciones radicales palestinas. El ataque del 18 de agosto convenció a los israelíes de la urgencia de imponer cierto tipo de control. Por ello accedieron a permitir que Egipto despliegue varios miles de soldados en el Sinaí, aun a sabiendas de que no los retirará en el futuro. “A veces tienes que subordinar las consideraciones estratégicas a las necesidades tácticas”, explicó a la prensa el ministro israelí de Defensa y exprimer ministro, Ehud Barak.

Estos entendimientos, sin embargo, no convencieron en las calles egipcias, que mantienen la presión sobre una junta militar que ya tiene suficientes problemas con sus gobernados. Multitudes acudieron a la embajada de Israel para exigir la toma de represalias y un albañil, Ajmed al Shajat, se convirtió en héroe popular, ahora apodado “Flagman”, cuando evadió a los soldados que protegían la sede diplomática, escaló por sus muros hasta la azotea y bajó la bandera de la Estrella de David para izar después la egipcia. Un candidato presidencial, Amr Moussa, quien hasta principios de año fue secretario general de la Liga Árabe, quiso resumir el sentimiento de los egipcios: “Israel y cualquier otro país debe entender que el día en que mataban nuestros hijos sin una respuesta fuerte y apropiada, ha quedado atrás y no regresará”.

LA APUESTA PALESTINA

Es la propia Liga Árabe la que ha pedido el ingreso de Palestina a la ONU, en representación de la ANP. Está descartado que pueda tener éxito, ya que la admisión de nuevos miembros tiene que ser aprobada por el Consejo de Seguridad del organismo y el gobierno del presidente Barack Obama ya ha anunciado que interpondrá el veto de Estados Unidos.

La verdadera apuesta de los palestinos es por su plan B, sin embargo. Desde 1998, la ANP tiene en la ONU un estatus especial, intermedio entre los Estados y los observadores no estatales (es decir, organizaciones internacionales como la Cruz Roja). La Asamblea General de la ONU puede elevar su estatus al de Estado no-miembro observador, igual al que ostenta Ciudad del Vaticano, y que implicaría el reconocimiento de la ONU a Palestina como Estado independiente.

Los diplomáticos palestinos afirman contar con el apoyo de 124 de los 193 Estados miembros, una mayoría suficiente que debería aprobar este cambio durante los debates de la Asamblea General que tendrán lugar entre el 21 y el 30 de septiembre.

El 26 de agosto, Saeb Erekat, jefe de negociadores de la ANP, declaró que el cónsul de E.U. en Jerusalén amenazó con el retiro de la ayuda de su país a la Autoridad Palestina (470 millones de dólares al año, 12.5% de su presupuesto anual de 3,700 millones), entre otras “medidas punitivas”, si ésta sostenía su solicitud.

No se puede esperar, tampoco, que el gobierno de Israel acceda a llegar a un acuerdo que permita la pronta creación del Estado Palestino. Netanyahu y su gabinete han rechazado las presiones de Obama para crear condiciones mínimas para el diálogo, como congelar la expansión de los asentamientos en los territorios ocupados que deberían convertirse en el nuevo país.

Los críticos de la maniobra en la ONU afirman que, aunque tenga éxito, no será más que un gesto simbólico inútil. Uno de ellos es el actual primer ministro de la ANP, Salam Fayyad, quien dijo el 7 de febrero al diario The Jerusalem Post que la estatalidad palestina “no será algo que les ocurrirá a los israelíes ni algo que les ocurrirá a los palestinos, es algo que crecerá en ambos lados como una realidad”.

AGUA DE ZORRILLO

El presidente Mahmoud Abbas, sin embargo, prefiere ir por este camino y para ello logró en mayo pasado un acuerdo de reconciliación con Hamás, el partido islamista que se apoderó de Gaza por la fuerza en 2007 y sin cuya colaboración serían poco creíbles los esfuerzos palestinos.

Bajo el eslogan “Palestina 194” (Sudán del Sur, último Estado miembro admitido en la ONU, fue el 193), líderes de todo el arco palestino, desde Abbas hasta su opositor Marwan Barghouti (encarcelado en Israel), convocaron a una serie de movilizaciones que empezarán el 20 de septiembre con una gran marcha. “Habrá actividades en todos lados”, dijo Wasel Abu Yousef, del Frente de Liberación Palestina, “contra el muro, contra los asentamientos (judíos) y contra la ocupación. Queremos escalar todas las protestas populares”.

“Millones deben salir”, pidió Yasir Abed Rabbo, asesor del presidente Abbas y miembro de la ANP, antes de aclarar que se tratará de “un movimiento popular pacífico” en el que “no se arrojará ni un piedra ni siquiera una flor”.

No todos están de acuerdo. Seguidores de Barghouti dijeron a Proceso, en una visita a Cisjordania en abril, que el objetivo sería generar una tercera intifada (revolución popular; las anteriores, de 1987-93 y 2000-04, terminaron con derrotas palestinas). En mayo, Israel logró que Facebook cerrara una página de activistas que pedía una tercera intifada, pero desde entonces han aparecido varias más. “Es improbable que (las directivas de la ANP) sean asumidas por los activistas de base, involucrados con los comités populares”, dijo a este semanario Aleks Kane, un periodista estadounidense que cubre Cisjordania desde Amán, Jordania. “Una confrontación entre la ANP y (activistas) palestinos parece probable y de hecho hay precedentes”.

La ANP ordenó el 5 de agosto a sus fuerzas policiacas que eviten confrontaciones de los manifestantes con los colonos judíos y circunscriban las marchas a los centros de las ciudades palestinas.

El ejército israelí no se confía, sin embargo, como demuestra el documento filtrado el martes a través del diario Ha’aretz. Se prevé que las protestas incluyan “marchas hacia las principales intersecciones, comunidades israelíes y centros comunitarios, y esfuerzos para dañar símbolos del gobierno. También podría haber casos más extremos como disparos desde dentro de las manifestaciones o incluso incidentes terroristas”. Por eso, prepara unidades militares, entrena y arma civiles e incluso, tiene preparados 200 mil litros de “agua de zorrillo” extremadamente apestosa, para disparar con cañones sobre la gente. Además de haber lanzado la advertencia: quien pase alguna de las líneas rojas alrededor de los asentamientos será recibido a balazos.