Posteado por: Témoris | 4 Noviembre, 2007

Samba y favela en Rio de Janeiro

Al final de la rua Farme de Amoedo, frente a la ventana del apartamento donde me alojo, se levanta abruptamente una pared de roca sólida en ángulo de 90 grados. Sólo la densa cubierta de árboles parece alterar su verticalidad. Veo que a unos sesenta metros de altura abundan las casas. Pero en el mapa no aparecen. Incluso ahora mismo puedo observar un ancho edificio, con una pata larga y fea que cae por el costado del morro hasta Ipanema, y que contiene un par de ascensores que un día funcionan, otro no. Los tres planos que tengo sólo muestran como una mancha gris el cerro donde sé que está la favela de Cantagalo, ¡he estado ahí! Desde aquí es normal escuchar música, gritos de niños que juegan y algunos disparos allá arriba, donde los cartógrafos decretaron que no hay nada.

El barrio de Arpoador tiene la forma achatada y trapezoidal de la punta de una flecha que se ha estrellado contra una roca. A su izquierda y derecha, las playas más conocidas del mundo, Copacabana e Ipanema, se inclinan hacia tierra firme formando los lados de la saeta, cuya base es la laguna Rodrigo de Freitas. Vivir aquí es un privilegio envidiado globalmente. Los precios demuestran que el sector inmobiliario está consciente de ello. Pero algunos deben estar muy incómodo con muchos de los que viven ahí, tal vez los que hacen los mapas, acaso el gobierno o los ricos… o la sociedad carioca en general. Las cartas muestran al pormenor las calles, los comercios y hasta los números de los predios, y justo en el medio de este triángulo hedonista de bellos cuerpos, capoeira y caipirinhas, en el centro del dardo, el morro de Cantagalo, con una longitud de 940 metros y cima a 200 metros de altura, es una sombra a la que podemos culpar de comprimir el espacio habitable, estrechar las avenidas y provocar un tránsito de espanto. Dentro de ella, no se presentan vialidades entrecruzadas, nomenclatura ni algún otro signo urbano. Es sólo un borrón, como si estuviera deshabitado.

Pero Google Earth confirma que no estoy loco. Al checar las imágenes satelitales, puedo ver miles de pequeñas casuchas abigarradas entre calles, callejones, pasillos y elevadores, en un desorden que contrasta con el trazo perfecto de las grandes manzanas de Ipanema. No encuentro pretexto técnico que justifique la exclusión de los 21,000 favelados de Cantagalo, salvo que los moradores do asfalto (habitantes de las zonas pavimentadas, las clases media y alta que aprovechan el terreno plano junto al mar) los prefieren ignorar y quisieran desterrar. Los medios en general, los partidos de derecha y la sociedad conservadora insisten en denunciar las favelas (los asentamientos informales que en la Ciudad de México se llaman ciudades perdidas, en Buenos Aires, villas miseria, barrios en Caracas y chabolas en Madrid) como fuente principal de la delincuencia en el país, culpables del terror que azota Rio de Janeiro. “Crimen” es la palabra que nos viene a la mente en el extranjero cuando escuchamos la palabra favela. Lo que no nos dicen los cariocas es que el espectáculo más famoso del planeta, el que llena los sueños de millones en tantos países, le da tanto renombre a Copacabana e Ipanema y puso a Rio y al Brasil en una posición luminosa en el imaginario universal, tiene origen y esencia en la favela, está estrechamente ligado a su tradición negra y es el producto de un ejemplo fascinante de colaboración comunitaria, de esfuerzo colectivo, de reivindicación de una identidad poderosamente creativa que ha resistido con éxito las tentativas de aplastarla, desaparecerla y convertirla en una lacra del mapa cultural brasileño. Paradójicamente, la favela es el activo más importante de la cultura del Brasil.

Éstos son los primeros párrafos del mi articulo sobre favela y samba en Rio de Janeiro, que publica la revista LS (a la venta en locales cerrados como Samborn’s) en su edición de noviembre.

Posteado por: Témoris | 3 Noviembre, 2007

La primera ecópolis del mundo

Desde las bancas en el paseo del lago artificial del Century Park, en el distrito de Pudong en Shanghai, uno no se siente en China: en lugar de la espesa contaminación de sus ciudades, grandes y pequeñas, aquí hay oxígeno y cielo azul; las avenidas son anchas, el tráfico, ligero y fluido; lo mejor es que uno no se siente atrapado entre edificios que se aprietan unos contra otros y parece que se nos vienen encima: los planificadores de Pudong se preocuparon por abrir espacios entre los rascacielos súpermodernos –las torres Jina Mao, Oriental Pearl y decenas más–, para crear frente al parque el aparador más vistoso, perfecto para admirar su belleza y sus dimensiones sin riesgo de aplastamiento visual.

Esta zona se encuentra al este del río Huang Pu y es un siglo más joven que Puxi, la región al oeste que conforma el viejo Shanghai. A principios de los 90, todo Pudong eran granjas y pastizales, y en década y media fue convertido en el distrito financiero más hermoso del mundo. Sin embargo, su diseño tiene una carencia básica: no contempló el aspecto ambiental. Ya está pesando en su entorno y, conforme aumenten sus densidades de uso, continuará el camino destructor típico de las grandes urbes. La economía china crece a un ritmo enloquecido de 12% anual, lo que significa que más o menos cada sexenio dobla su tamaño, y como su población rural está migrando masivamente, tiene previsto construir nada menos que 400 ciudades en los próximos 20 años… lo que representa 400 nuevos focos de contaminación y caos. Ésta es la tendencia mundial: en 2007, por primera vez en la historia, el número de personas que vive en el campo fue menor que el de las del medio urbano. 

Este proceso multiplica el peso de la humanidad sobre el planeta: la huella ecológica (HE) de un citadino es mucho mayor que la de un campirano. La HE representa la cantidad de terreno que se necesita para cubrir las necesidades de consumo de una población y asimilar sus desperdicios, y que además se pueda regenerar. La HE se mide en hectáreas por habitante y mientras más pequeña sea, mayor es la sustentabilidad de largo plazo de esa comunidad. Actualmente, la humanidad tiene una huella de 2.18, casi un 25% más de lo que la Tierra puede producir y contener sin deteriorarse, de lo cual derivan el calentamiento global y muchos otros cambios menos publicitados. Si queremos tener casa en el futuro, tendríamos que alcanzar una huella ecológica promedio de 1.8 hectáreas por habitante. En México, tenemos una HE nacional promedio de 2.6 (casi un 50% de abuso), pero esto aumenta en las áreas urbanas y en la de Monterrey es de 17 hectáreas por habitante, obviamente muy lejos de toda sustentabilidad: si todos los habitantes del globo viviéramos como los regiomontanos, necesitaríamos más de nueve planetas para sostenernos sin romper los equilibrios (y casi cuatro mundos si lo hiciéramos como los chilangos –la HE de la Ciudad de México es de 7).

La HE de Estados Unidos es de 9.57, la huella nacional más alta del mundo (¡sorpresa!), y le siguen como grandes gastadores Emiratos Árabes Unidos (8.97), Canadá (8.56), Noruega (8.17) y Nueva Zelanda (8.13). China, por lo contrario, sólo tiene una HE de 1.36 hectáreas por habitante, pero eso se debe a que su población sigue siendo mayoritariamente rural y a su bajo nivel de consumo. El problema es que esto está cambiando a un ritmo tan rápido como el de su crecimiento económico, 300 millones de campiranos se convertirán en citadinos en las dos próximas décadas y la mayor parte de los chinos, en general, se harán más ricos. La HE de un habitante de Shanghai es de 7 hectáreas por habitante, es decir, tiene un abuso de casi 300%. Y va para arriba. 

La búsqueda de una solución llevó al gobierno de Beijing a planear en una isla fluvial al lado de Shanghai la construcción de una nueva ciudad a partir de cero. Será autosustentable, limpia, devota del reciclaje y del transporte público, basada en energías renovables y orientada a alcanzar una casi milagrosa huella ecológica de sólo 2 hectáreas por habitante, apenas 10% arriba del promedio global necesario (que sería compensado por la baja HE del campo): la primera ecópolis del mundo.

Éstos son los primeros párrafos de mi artículo sobre Dongtan, la ecópolis china que publica la revista Quo en s edición de noviembre. A la venta en locales cerrados y kioskos.

Posteado por: Témoris | 2 Noviembre, 2007

¡Día de Muertos!

I’m going to the little towns South of Mexico City looking for graveyards and familiy houses where people have built altars and will have processions to celebrate the Day of the Dead.

Voy a los pueblitos al sur de la Ciudad de México en busca de los cementerios y las casas familiares donde la gente ha levantado altares y celebrará procesiones por el Día de Muertos.

¡Tenebrosos saludos!

Posteado por: Témoris | 30 Octubre, 2007

Reportaje sobre Guatemala, miércoles 31-oct en Mundo Abierto

Mañana miércoles me toca publicar en Mundo Abierto. Esta vez, un reportaje desde Guatemala sobre las elecciones presidenciales.

Posteado por: Témoris | 20 Octubre, 2007

Por aquí anda Témoris: Témoris is wandering around:

¡Empezamos! A través de esta página pretendo dirigir a mis amigos y a quienes quieran encontrarme a los sitios web donde estoy publicando, así como informar de novedades y cosas varias.

English speaking friends: Let’s begin! The purpose of this page is to direct my friends and those who want to find me to the web sites where they can read my work or news about me, as well as other random stuff.

¡Mucha suerte! All the best!

Posteado por: Témoris | 24 Septiembre, 2007

Llamado a profundizar la reforma electoral

Un amplio grupos de organizaciones civiles (entre ellas CENCOS, Artículo 19, el Centro Pro de DH, AMARC y un montón) y personalidades (Granados Chapa, Denise Dresser, John Ackerman, Clara Jusidman, Brisa Solís, yo mero y otro bonche), agrupadas en el Comité Conciudadano para la Reforma Electoral, difundieron un comunicado en el que respaldan la parte de la reforma electoral que regula la participación de los partidos en la TV y la publicidad oficial, y rechazaron la campaña de linchamiento lanzada por medios como Tv Azteca contra los legisladores.

Los grupos de ciudadanos subrayan la necesidad de que los cambios constitucionales propicien reformas a las leyes secundarias, como el Código Electoral, y las leyes de Radio y Televisión, Telecomunicaciones y Transparencia y Acceso a la Información Pública, entre otras, para profundizar la Reforma del Estado y proponen que en ellas se incluyan disposiciones precisas y contundentes sobre:

-La participación ciudadana en el proceso de selección de las y los nuevos consejeros electorales, de los o las responsables de la contraloría del IFE y del órgano de fiscalización de los partidos, de las y los magistrados del Tribunal Electoral y de la Fiscalía Especializada en Delitos Electorales, a efecto de salvaguardar el carácter ciudadano y la autonomía de las autoridades electorales.

-La participación equitativa y paritaria entre hombres y mujeres.

-La reducción al 50% de los gastos en materia electoral, tanto por una disminución real a los presupuestos de los partidos como por cambios en la organización y administración de las instituciones que ejercen la autoridad electoral.

-El sujetar a los partidos políticos a la Ley Federal de Transparencia y Acceso a la Información.

-El hacer más accesible la justicia electoral a los ciudadanos y a los militantes de los partidos.

-El avanzar en la democratización del acceso a concesiones y permisos en los medios de comunicación electrónica

Posteado por: Témoris | 9 Septiembre, 2007

Nota en Prensa Libre, de Guatemala

Mientras esperaba que pasara a votar Álvaro Colom, el candidato que ganó la primera vuelta presidencial en Guatemala, se me acercó una muchachita con una libreta a hacerme preguntas muy simples. Pensé que era un trabajo escolar, pero se convirtió en parte de una nota sobre la prensa extranjera  (está en pdf) que cubría las elecciones en el principal diario, Prensa Libre.

Posteado por: Témoris | 19 Agosto, 2007

“Gorilas de montaña, entre amigos y exterminadores”

Hoy apareció en El Universal mi artículo sobre la masacre de gorilas en el este de Congo (RD), donde mis amigos de WildLife Direct trabajan para proteger a esta especie en peligro en uno de los lugares más difíciles del mundo. Aunque en el diario impreso el texto salió completo y bien desplegado, en la versión para la internet se perdió el último párrafo. Más adelante lo publicaré íntegro en Mundo Abierto.

Posteado por: Témoris | 8 Diciembre, 2006

La Nación, de Chile, reporta sobre mi viaje.

Cuando pasé por Santiago de Chile, el diario chileno La Nación publicó un artículo sobre mi vuelta al mundo.

Posteado por: Témoris | 4 Noviembre, 2006

Indignado por el racismo y el cavernarismo mexicanos

Estaba en Nueva Zelanda y leí cosas espantosas sobre Oaxaca y Tabasco, y recordé una triste anécdota que viví en la Ciudad de México. Mi querida amiga Eileen, ahora convertida en Chilangelina, publicó este post mío en su Rincón del Recado.

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